El Pacto Nacional por la Industria (PNI) contempla el apoyo a iniciativas que favorezcan la descarbonización del polígono petroquímico de Tarragona, así como el impulso de acuerdos sectoriales para reducir las emisiones de CO2 de las empresas. Así lo ha destacado el conseller d’Empresa, Miquel Sàmper, durante la presentación del plan en Tarragona, subrayando que "el sector químico catalán está resistiendo mejor la crisis que el europeo".
El pacto, sellado el lunes entre el Govern, los sindicatos y la patronal, tiene como objetivo promover y expandir nuevos polígonos industriales en la demarcación, incluyendo el Catalunya Sud en Tortosa, los de Alió y Vila-rodona (Alt Camp), y otros de menor tamaño como el de Bot (Terra Alta).
El PNI busca liderar la descarbonización de la industria química tarraconense, con la finalidad de "acompañar" a las empresas en la disminución de emisiones y alcanzar un modelo productivo más sostenible. Las medidas incluyen un plan de acompañamiento específico, acuerdos sectoriales para la reducción de emisiones y apoyo financiero para proyectos de adaptación y mitigación del cambio climático. Sàmper ha enfatizado que "la reconversión del sector químico" depende de la descarbonización, afirmando que "debemos empujar para que sea una realidad".
En cuanto a las Terres de l’Ebre, el conseller d’Empresa ha resaltado su rol en la producción energética y su tejido industrial enfocado a la transformación agroalimentaria, la industria del mueble y los materiales de construcción. También ha subrayado la relevancia de los "servicios públicos" para facilitar el acceso de los trabajadores a sus fábricas.
Para atraer empresas ya establecidas y nuevas inversiones, el PNI prevé la creación de nuevo suelo industrial a través del Institut Català del Sòl (Incasòl). El director de Sòl Residencial i Activitat Econòmica de l’Incasòl, Jordi Salvat, ha anunciado que en julio se espera la aprobación inicial del PDU de Vila-rodona y Alió (Alt Camp), con 230 hectáreas, incluyendo una parcela de 130 hectáreas y una inversión prevista de 60 millones de euros. El proyecto del polígono Catalunya Sud de Tortosa (360 hectáreas) también prevé una aprobación inicial, sin fecha concreta.
El directivo de l’Incasòl también ha puesto énfasis en proyectos "más locales pero igualmente importantes", como los de Móra d’Ebre y Bot. Este último, de 4,7 hectáreas, se financiará con Fondos de Transición Nuclear. Sàmper ha señalado que el mundo vive "una revolución industrial y tecnológica" y que para mantener la competitividad del país es necesaria una transformación económica.
Tras la presentación, el conseller se ha reunido con representantes del sindicato STR de la empresa química DOW, que ha anunciado la intención de despedir a 138 trabajadores en el Estado, la mayoría en Tarragona. Los trabajadores han expresado su "preocupación" por la falta de información sobre las causas de la reducción de empleo y sus consecuencias para el futuro industrial del Camp de Tarragona.
“"En Tarragona no sobra nadie y este plan unilateral no tiene razón de ser."
Los trabajadores han pedido al conseller la creación de una mesa tripartita (Generalitat, dirección de DOW, representación de los trabajadores) para explorar alternativas a los despidos. Sàmper ha expresado el apoyo del Departament a los trabajadores afectados y ha asegurado que el Govern actuará "con determinación en su acompañamiento profesional", destacando la apuesta del Govern por la reindustrialización y el papel "estratégico" del sector químico para Cataluña.




