Las obras han permitido sustituir las antiguas calderas, en funcionamiento desde 1991, por tres unidades nuevas y más eficientes. Esta actuación busca reducir el consumo energético y optimizar el uso de las piscinas cubiertas del pabellón.
La inversión total ha sido de 59.544,76 euros, y las tareas han sido ejecutadas por la empresa Gravisa SL. Los trabajos se realizaron durante las dos semanas de mantenimiento habitual de la piscina.
Con esta renovación, se ha mejorado significativamente el sistema de calefacción de las dos piscinas, la grande y la pequeña, que conjuntamente contienen más de 700.000 litros de agua. También se ha optimizado el suministro de agua caliente a las duchas mediante la instalación de selectores individuales de temperatura.
Esta intervención se enmarca dentro de un plan de mejoras continuas en el centro deportivo. En años anteriores, ya se habían instalado placas solares y luces LED en los espacios deportivos.




