El Valle del Infierno, una zona ya castigada por el fuego, ha visto cómo dos nuevos incendios repuntaban durante la jornada. Estos nuevos focos afectan una superficie de 14 hectáreas, que sumadas a las 148 hectáreas quemadas anteriormente, elevan el total a 162 hectáreas arrasadas por el fuego.
El fuego declarado en Querol se originó a las 13:53 horas en dos puntos cercanos a los perímetros anteriores. Una rápida respuesta de los equipos de extinción, con hasta 46 dotaciones iniciales, evitó una mayor intensidad de las llamas. A las 18:30 horas, el operativo contaba con 32 dotaciones, cuatro de ellas aéreas, y un centenar de efectivos. Según estimaciones preliminares, afecta unas seis hectáreas y evoluciona favorablemente gracias al ataque inicial y la colaboración de las Agrupaciones de Defensa Forestal (ADF).
La situación en Pontons también requirió la concentración de recursos. La coincidencia de ambos incendios obligó a los Bomberos a gestionar la simultaneidad, redistribuyendo efectivos y medios aéreos para atender los diferentes frentes abiertos.
La acumulación de incendios en el entorno de Querol y Pontons genera preocupación por la elevada sequedad de la vegetación y las condiciones meteorológicas adversas, que favorecen la rápida propagación de las llamas y la posibilidad de reactivaciones o nuevos focos.
Mientras tanto, los Bomberos continúan trabajando en el incendio de Rubió (Anoia), estabilizado durante la madrugada, pero que permanece bajo vigilancia para evitar reproducciones.




