La medida, que se pondrá en marcha después del verano, convertirá prácticamente la totalidad del aparcamiento público en de pago. Se crearán 165 plazas de zona verde, de uso exclusivo para residentes a un precio simbólico, aunque se estudia la posibilidad de incluir a trabajadores. La zona azul, que se extenderá por la fachada litoral, será principalmente para visitantes, pero los residentes también podrán acceder a ella con las mismas tarifas que la zona verde. El objetivo es fomentar la rotación de vehículos.
Un estudio encargado en 2025 constató el aumento de la problemática de aparcamiento. Según los datos, Cadaqués dispone de unas 3.800 plazas de aparcamiento en total, incluyendo vías públicas, el aparcamiento SABA, hoteles, privados y solares municipales gratuitos. Los cuatro solares municipales gratuitos disponibles ofrecen entre 100 y 290 plazas.
El estudio también alertaba que durante los meses de verano, a las once de la mañana, las plazas disponibles ya están ocupadas al 100%. Esto genera problemas circulatorios para los vehículos que intentan acceder y estacionar en el municipio.
El concejal de Movilidad, Ismael Vila, ha admitido la falta de terrenos para crear aparcamientos disuasorios en las afueras. Por ello, la solución pasa por fomentar la movilidad interna y crear aparcamiento para los residentes, otro de los retos del municipio debido a su orografía.
La voluntad es que la gestión de estas zonas de aparcamiento sea municipal, con la previsión de adquirir una aplicación móvil para su administración. Paralelamente, se instalarán paneles informativos y se consultará la web municipal para indicar las plazas disponibles en los aparcamientos de pago y en los solares gratuitos, gracias a contadores de vehículos instalados.




