El Empordà se consolida como escenario cultural veraniego con el Festival Terrer Empordà, que propone una experiencia que dialoga con el territorio. El certamen sitúa cada concierto y actividad en espacios singulares como bodegas cooperativas, cementerios viejos, bibliotecas, espacios patrimoniales y paisajes vitivinícolas.
El viernes 3 de julio, Garriguella acogerá la presentación del libro La tradició de la vinya i el vi a Catalunya, a cargo del historiador Llorenç Ferrer Alòs, centrado en el patrimonio vitivinícola. Por la noche, el Cementiri Vell será el escenario de conciertos con Joina y su trabajo Entre la mort i el desglaç, seguido por LECOCQ presentando su disco Sucre. La velada se complementará con catas de las bodegas locales.
El sábado 4 de julio, la Bodega Cooperativa de Espolla recibirá a Joan Miquel Oliver para presentar su disco Roïssos, con un repertorio que incluirá clásicos de Antònia Font.
El domingo 5 de julio, Sant Climent Sescebes acogerá en el espacio La Concòrdia un diálogo entre Carles Sanjosé y el escritor Adrià Pujol Cruells sobre el Cançoner de l’Empordà. Esta sesión contará con catas de vinos de las bodegas Martí Fabra y Terra Remota.
La presidenta del Consell Regulador de la DO Empordà, Carme Casacuberta, destaca que “Terrer no és només una programació cultural; és una manera d’explicar qui som”, resumiendo la ambición del festival de fusionar música, vino, arquitectura, memoria y paisaje en un relato cultural cohesionado.
Con esta segunda edición, el Festival Terrer Empordà busca consolidarse como una propuesta íntima y arraigada al territorio, ofreciendo una experiencia cultural única en la Costa Brava.




