El nieto de Josep Escobar, reconocido dibujante catalán del siglo XX y padre de personajes como Zipi y Zape, Carpanta o Petra, ha compartido recuerdos sobre la figura de su abuelo. Esta iniciativa familiar busca mantener vivo el legado del artista, colaborando con el Museu del Joguet de Catalunya para mostrar su incursión en la animación.
La exposición, titulada Escobar animador, se puede visitar hasta el 19 de septiembre y revela una faceta sorprendente de la obra de Escobar. El sábado 16 de mayo, el comisario de la muestra, el catedrático Joan Manuel Soldevilla, ofrecerá una visita guiada para profundizar en este aspecto de su trayectoria.
Según su nieto, el talento de Escobar era innato, manifestándose desde la infancia. Su inspiración provenía del entorno y de la vida cotidiana, reflejando temas como el hambre con Carpanta, el mundo infantil con Zipi y Zape, o las dificultades para encontrar vivienda con Doña Tomasa. Estos personajes, a pesar del paso del tiempo, siguen siendo relevantes y conectan con el público actual.
“"El arte de Escobar era puro talento, lo llevaba dentro; él se inspiraba en el entorno, en la vida."
La familia de Escobar también trabaja para potenciar la vigencia de Zipi y Zape, buscando proyectos que los actualicen y los posicionen como licencias equiparables a otros cómics europeos. Además, se reivindica la necesidad de un museo del cómic en Barcelona, una ciudad con una rica tradición editorial y un gran potencial en este ámbito.
“"Clama al cielo que una ciudad como Barcelona, con todo el potencial editorial que hubo y que hay todavía, no tenga un museo del cómic como Dios manda."




