El contrato, dotado con un presupuesto de 145.000 euros, cuenta con la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional. El objetivo principal es definir las especificaciones técnicas de una nueva infraestructura de tratamiento y cogeneración que valore el biogás obtenido durante el proceso de depuración.
Actualmente, la planta de Figueres tiene capacidad para tratar 17.000 metros cúbicos de agua diarios, pero los lodos resultantes se destinan al uso como abono sin ningún aprovechamiento energético. La nueva instalación incluirá un digestor anaerobio que descompondrá la materia orgánica en un entorno sin oxígeno, lo que reducirá el volumen de residuos y mejorará su calidad.
Esta actuación se integra en el plan de eficiencia energética que la ACA desarrolla desde el año 2019. El programa busca aumentar la generación de energías renovables en las depuradoras públicas catalanas, que durante 2025 cubrieron el 18,6% de su consumo eléctrico con fuentes limpias, con la previsión de llegar al 25% en 2027.




