El alquiler en Girona cae un 3,9% y aumentan los contratos

La Cámara de la Propiedad detecta un incremento de contratos en Girona y la costa, mientras que Figueres y Olot muestran tendencias mixtas.

Imagen genérica de un contrato de alquiler con un bolígrafo encima.
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Imagen genérica de un contrato de alquiler con un bolígrafo encima.

La Cámara de la Propiedad Urbana de Girona informa de un aumento del 24% en los contratos de alquiler en la ciudad y una caída del 3,9% en los precios durante el primer trimestre de 2026.

La Cámara de la Propiedad Urbana de Girona ha publicado su informe del primer trimestre de 2026 sobre el mercado del alquiler, destacando un cambio de tendencia con un incremento de contratos tras años de descensos continuados. Todas las poblaciones analizadas han registrado aumentos interanuales. En Girona, los contratos crecieron un 24%, en Figueres y la costa un 14%, y en Olot un 4%.
El estudio también señala una disminución general de los precios de alquiler en los municipios gerundenses durante este primer trimestre, con la única excepción de Figueres. La ciudad de Girona ha visto los precios situarse en 794,29 euros, un 3,90% menos que el año anterior. En la costa, el descenso ha sido del 4,06%, con un precio medio de 720,87 euros.
En Figueres, el precio medio ha subido ligeramente a 587,86 euros, justo después de que el Govern excluyera la ciudad de las zonas de mercado tenso, eliminando el tope de precios. En Olot, los precios se mantienen estancados con un ligero incremento del 0,65%.
La Cámara de la Propiedad Urbana insiste en que la regulación de precios no es la solución principal al problema del acceso a la vivienda, argumentando que la falta de oferta es el factor determinante. Subrayan que la regulación, junto con otras medidas como la dificultad para recuperar viviendas en desahucios o las políticas ante la ocupación, son contraproducentes.
El informe también ha incorporado un análisis de la relación entre el precio del alquiler y magnitudes económicas como la Renta Familiar Disponible Bruta, el salario bruto y el IPC. Los datos entre 2020 y 2025 sugieren que el incremento del alquiler ha sido similar al IPC, reforzando la idea de que la falta de oferta es el problema central.