El alcalde de L'Escala defiende un crecimiento urbano sostenible y la mejora de servicios

Josep Bofill apuesta por pulir la trama urbana existente y mejorar equipamientos y movilidad, buscando ayudas externas para inversiones clave.

Imagen genérica de la trama urbana de L'Escala con edificios históricos e infraestructuras modernas bordeando el mar.
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Imagen genérica de la trama urbana de L'Escala con edificios históricos e infraestructuras modernas bordeando el mar.

El alcalde de L'Escala, Josep Bofill, ha hecho balance de su mandato, destacando la voluntad de mejorar la trama urbana existente en lugar de crecer en extensión, y ha señalado la necesidad de inversiones en urbanizaciones, mantenimiento y equipamientos.

El alcalde de L'Escala, Josep Bofill, ha hecho una valoración positiva de su mandato, destacando la ejecución de una parte importante del programa electoral. Bofill, que preside también el grupo del PSC en la Diputación de Girona, ha señalado que, a pesar de los éxitos, hay aspectos a mejorar en el municipio, como las urbanizaciones pendientes, el mantenimiento de la vía pública y la mejora de equipamientos.
El alcalde ha explicado que los tres ejes principales para el futuro del municipio son la puesta al día de zonas como los Emperadors y el Riuet, la mejora del mantenimiento y mobiliario urbano, y la inversión en equipamientos, para lo cual se buscará la ayuda de otras administraciones para no sobrecargar la hacienda municipal.
Bofill ha subrayado que la mayoría absoluta de su gobierno ha facilitado la implementación del programa, basado en proyectos realistas y viables económicamente. Ha recordado la estabilidad que ha permitido sacar adelante proyectos como la reforma del frente marítimo, que ha convertido L'Escala en un ejemplo de priorización de las personas.
En cuanto a la vivienda, el Ayuntamiento ha redactado un plan de actuación municipal con una veintena de acciones para mejorar el acceso, complementando la promoción de viviendas públicas del Incasòl, que prevé unos 80 pisos de alquiler accesible.
Sobre el proyecto del estanque de Poma, Bofill espera que antes del final de legislatura se pueda encarrilar la apertura pública, a pesar de las complicaciones urbanísticas y la gestión del camping existente. La voluntad es liberar el estanque y permitir el acceso al espacio.
El alcalde ha reconocido la necesidad de un nuevo plan general urbanístico (POUM) que sustituya al de 1993. La intención es que el nuevo plan tenga una función de contención, adaptándose a la conciencia medioambiental y cultural actual, y priorizando la mejora de la trama urbana existente, la incorporación de hoteles y la protección del patrimonio.
Bofill ha admitido que el futuro de L'Escala pasa por potenciar sus potencialidades naturales, paisajísticas, culturales y turísticas, ya que el municipio depende en gran medida del turismo. Se buscará reforzar la actividad cultural fuera de temporada y mejorar la oferta hotelera para generar empleo más estable.
La movilidad es otra carencia clave. El alcalde ha destacado la importancia de la conexión con Camallera para el acceso ferroviario, esencial para estudiantes, trabajadores y personas mayores.
Respecto a la regresión de las playas, Bofill considera que las aportaciones de arena son poco sostenibles e insiste en la necesidad de modificar el espigón de Empúries, creado en 1992, para recuperar el movimiento natural de la arena y evitar la pérdida de las playas del sur.