La escuela Salvador Dalí de Figueres reubica a los alumnos por precaución

El alumnado comenzará el curso en otros centros mientras se analiza el estado de los edificios tras el derrumbe del gimnasio.

Vista exterior de la escuela Salvador Dalí de Figueres con el gimnasio parcialmente derrumbado.
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Vista exterior de la escuela Salvador Dalí de Figueres con el gimnasio parcialmente derrumbado.

El alumnado de la escuela Salvador Dalí de Figueres comenzará el curso 2026-2027 en otros centros educativos de la ciudad por precaución, mientras se analiza el estado de los edificios.

El Ayuntamiento de Figueres, el Departamento de Educación y la dirección de la escuela Salvador Dalí han comunicado conjuntamente que los estudiantes iniciarán el curso escolar 2026-2027 en otros centros educativos de la ciudad. Esta medida provisional se tomará mientras se realizan pruebas técnicas para evaluar el estado de los edificios tras el colapso parcial de la cubierta del gimnasio el pasado 30 de julio.
Aunque el gimnasio se encuentra en un edificio separado del resto del complejo escolar, las autoridades han optado por actuar con la "máxima prudencia y prevención". Las pruebas diagnósticas y las posibles actuaciones necesarias hacen inviable la convivencia durante este período. Los centros de acogida aún deben concretarse.
Los primeros informes técnicos sugieren que el derrumbe del gimnasio podría deberse al "agotamiento de los materiales constructivos". El incidente ocurrió fuera del horario lectivo y no causó heridos. Los participantes de los campamentos de verano que utilizaban las instalaciones fueron trasladados a otros centros.
La principal preocupación ahora es determinar si esta patología estructural puede afectar a otros edificios de la escuela. Se han iniciado pruebas exhaustivas que se espera que duren varias semanas, las cuales determinarán la necesidad y el alcance de eventuales obras de reparación.
La reubicación del alumnado se basa en un criterio de prevención, ya que por el momento no se han detectado problemas estructurales en el resto de la escuela. Las administraciones han querido remarcar a las familias que la seguridad de los niños y niñas es la máxima prioridad.
El Ayuntamiento, Educación y la dirección de la escuela reconocen las molestias que esta medida excepcional puede causar a muchas familias y piden disculpas. Trabajan para definir la distribución del alumnado y organizar el traslado para garantizar un inicio de curso ordenado.
Las familias recibirán detalles sobre la reubicación y las conclusiones de los informes técnicos. Las tres partes se comprometen a mantener una comunicación "constante y transparente" con la comunidad educativa.
El comunicado conjunto está firmado por el alcalde de Figueres, Jordi Masquef; el director de los Servicios Territoriales de Educación, Miquel Marcè; y la directora de la escuela Salvador Dalí, Sandra Lodeiro.