La pérdida de un ser querido puede tener consecuencias significativas en la capacidad cognitiva de las personas mayores. Una investigación reciente, llevada a cabo por el Hospital del Mar y la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y publicada en la Revista Colombiana de Psiquiatría, sugiere que los casos de duelo prolongado pueden provocar o empeorar el deterioro cognitivo.
El duelo prolongado, considerado una situación patológica, se caracteriza por una reacción intensa que persiste durante más de seis meses tras la pérdida. Según los investigadores, se estima que entre el 7% y el 10% de las personas mayores de 60 años experimentan un duelo complicado. Los síntomas incluyen anhelo intenso, preocupaciones constantes, dificultad para aceptar la pérdida y una sensación de pérdida de sentido vital.
El trabajo, que ha revisado la evidencia científica existente analizando once estudios publicados, indica que este tipo de duelo es un factor de riesgo para la aparición o el agravamiento del deterioro cognitivo. "El duelo prolongado constituye un factor de riesgo independiente para el deterioro cognitivo, diferenciable de otros", explica Laura Maldonado-Liñán, investigadora de la UAB y primera autora del trabajo.
Las afectaciones cognitivas más comunes incluyen la memoria inmediata, la atención, la velocidad de procesamiento, las funciones ejecutivas, la fluidez verbal y las habilidades visoespaciales. Estas consecuencias pueden variar en intensidad dependiendo de la gravedad del duelo, las características individuales de la persona y la presencia de otros factores de riesgo o enfermedades preexistentes.
"Más allá del factor emocional de la pérdida, el duelo patológico también tiene una afectación cognitiva", apunta el doctor Josep Deví, autor principal del estudio y neuropsicólogo del Hospital del Mar. Señala que la gravedad y el tipo de persona, así como la presencia de trastornos cognitivos o psicopatológicos previos, pueden agravar estas repercusiones.
Los autores del estudio subrayan la importancia de detectar e intervenir en casos de duelo prolongado o patológico durante las valoraciones geriátricas integrales. "Hay que hacerle un seguimiento y, dentro de este seguimiento, un tratamiento psiquiátrico y psicológico, farmacológico, si hace falta", explica el doctor Deví. Si se interviene adecuadamente, las consecuencias emocionales y cognitivas del duelo prolongado podrían ser reversibles.




