El robo de cobre en la infraestructura ferroviaria entre Vilamalla y Sant Miquel de Fluvià ha provocado una afectación significativa en la línea R11, con retrasos que alcanzan los 20 minutos. Esta incidencia ha generado problemas de movilidad para los usuarios que dependen de esta conexión.
Paralelamente, la línea R1 también ha experimentado demoras considerables, de hasta media hora, debido a una incidencia técnica registrada en uno de los trenes en la estación de El Masnou. Estas interrupciones suman dificultades al transporte público de la región.
“"Los robos de cobre en la infraestructura ferroviaria son un problema recurrente que afecta gravemente la puntualidad de los servicios y genera costes adicionales para la reparación."
Estas incidencias en el servicio ferroviario se producen en un contexto donde otras noticias locales destacan problemas relacionados con la normativa municipal, como las posibles multas por tener el aire acondicionado en la fachada, o advertencias sobre la calidad de productos de consumo como las gafas de sol baratas. También se menciona la pobreza en L'Empordà y las dificultades académicas de los estudiantes con las notas de matemáticas en la selectividad.




