Menorca se enfrenta a un aviso meteorológico significativo por parte de la Aemet, que incluye la posibilidad de rissagas. Este fenómeno, también conocido como meteotsunami, se forma principalmente por variaciones en la presión atmosférica, y no está relacionado con sismos o mareas astronómicas.
Una rissaga se manifiesta como un oleaje brusco que provoca una alteración notable en el nivel del mar, especialmente durante la pleamar. Esta subida y posterior bajada del nivel, que puede ocurrir en cuestión de minutos o segundos, puede causar daños considerables a las embarcaciones amarradas y a las infraestructuras portuarias.
La configuración específica de los puertos es crucial para que se desencadene este fenómeno. El puerto de Ciutadella, en Menorca, con su bocana orientada al suroeste y su forma alargada y estrecha, es particularmente susceptible a las rissagas.
“"Hay probabilidades de hasta un 70% de que se produzca una oscilación del nivel del mar de hasta 0,7 metros durante todo este miércoles en toda la costa de Menorca."
La última gran rissaga registrada en Ciutadella, la más importante en dos décadas, tuvo lugar el 15 de junio de 2006. En aquella ocasión, las oscilaciones alcanzaron hasta los cuatro metros, provocando desperfectos significativos en numerosas embarcaciones.
Los momentos previos a una rissaga se caracterizan por una notable retirada de agua del puerto, haciendo que las embarcaciones lleguen a tocar fondo. Inmediatamente después, el agua retorna violentamente, desbordando los muelles y haciendo subir veleros y yates.
Meteorólogos como Agustí Jansà y Climent Ramis describieron en 1983 las condiciones meteorológicas favorables en Baleares para estos eventos. Estas incluyen vientos fuertes de componente suroeste a gran altitud, aire cálido africano con capa de inversión térmica, inestabilidad en capas medias y, en superficie, viento de componente este-sureste con cielo nublado y frecuentes lluvias de barro.




