El proyecto, que se iniciará el próximo mes de septiembre, se centra en elevar los equipos estratégicos, como los cuadros eléctricos y los generadores, hacia zonas más altas del edificio. Esta medida busca evitar que se repitan las incidencias causadas por la dana del año pasado, que obligó a cerrar el centro durante tres semanas.
Además de la reubicación de los sistemas críticos, el Consorcio Sanitario Alt Penedès-Garraf llevará a cabo obras de refuerzo estructural y mejora de la impermeabilización en las cubiertas. También se está trabajando en la conexión con la red de saneamiento municipal, incluyendo la instalación de válvulas antirretorno para prevenir inundaciones en el alcantarillado.
Las actuaciones, que se prolongarán hasta el último trimestre de 2027, también permitirán la renovación tecnológica de los equipos. Esta modernización tiene como finalidad aumentar la eficiencia energética del centro y avanzar en el proceso de descarbonización de las instalaciones hospitalarias.




