La protesta ha comenzado en la avenida Tarragona y ha recorrido varias vías del centro de la ciudad hasta la plaza de la Vila. Los trabajadores denuncian que el ERE, anunciado hace un mes, responde a una estrategia de deslocalización industrial y no a pérdidas económicas de la empresa.
La marcha ha contado con el apoyo del alcalde de Olèrdola, Jordi Alvarez, y refleja la preocupación expresada por diversos ayuntamientos y partidos políticos del Alt Penedès. Una parte significativa de los trabajadores afectados tiene más de 60 años.
Las reuniones mantenidas entre el comité de empresa y la dirección de Guala no han conseguido, hasta ahora, un acuerdo definitivo para desatascar la situación.




