Los trabajos corresponden al ámbito entre las calles de Germanor y de Tossa de Mar, con una superficie de casi 5.700 m² y un presupuesto de 1 millón de euros, de los cuales 400.000 euros provienen de una subvención de la Diputació de Barcelona. El alcalde, FranCisco Romero, ha destacado que el proyecto integra aportaciones vecinales para usos de ocio y actividad física, como una canasta circular, mesas de ping-pong, elementos de calistenia y una zona de picnic.
La intervención también mejorará la conexión a pie entre La Girada y el Poble Nou con nuevos itinerarios accesibles y zonas de sombra. Se incorporan medidas de adaptación al cambio climático, con pavimentos drenantes, cunetas verdes y una balsa vegetada para regular el agua de lluvia, que se espera que se absorba en menos de 10 horas.
Joan Batlle, de Batlle i Roig, responsable de la dirección de la obra, ha subrayado la importancia de la gestión hídrica para preparar el espacio público ante episodios de precipitación intensa.
La actuación incluye 59 plazas de aparcamiento gratuitas con pavimentos drenantes y la naturalización de los espacios verdes con nuevo arbolado y arbustos.
Esta primera fase forma parte de un proyecto global dividido en tres ámbitos. La segunda fase prevé una nueva zona de juegos infantiles y la tercera, la adecuación de una zona de esparcimiento para perros.




