El cambio de localización responde a la necesidad de absorber un volumen de vehículos y visitantes que superaba las capacidades del pueblo original. Los organizadores confían en que el nuevo emplazamiento en el parque de Arsèguel permitirá acoger a más público manteniendo el formato habitual del evento.
La feria abrirá sus puertas a las 10 de la mañana y contará con la participación de 12 queserías, una más que el año anterior. Además de los quesos, los asistentes podrán degustar y adquirir mermelada, pan, cerveza artesana, vino y cava. Se ofrecerá un ticket de degustación por 10 euros. La jornada estará amenizada musicalmente por el grupo Baridà Sons Fers.
“"Este año pensamos que no podíamos repetirlo, aunque hubiera la misma gente, y la alternativa solo eran dos opciones: cerrar o buscar otro lugar que nos acogiera."
La edición anterior reunió cerca de 1.000 asistentes, provocando retenciones de hasta media hora en tramos de carretera de un solo sentido. El traslado a Arsèguel, con el apoyo del Ayuntamiento, busca solucionar estos problemas gracias a un acceso más sencillo y una zona de aparcamiento más extensa.




