La celebración comenzó oficialmente el viernes con el séquito festivo y un pregón que, por primera vez, contó con una intérprete de lenguaje de signos. La colla de diables de Riudecanyes también participó en los actos.
Las actividades tuvieron que adaptarse al Plan Alfa, que declaraba riesgo extremo de incendio en el municipio. El alcalde, Ricard Pérez, explicó que "todos somos conscientes de que estamos en momentos complicados y que cualquier chispa puede generar un incendio". Por ello, se suspendió el fuego en diversas actuaciones, como el séquito infantil, el correfoc y el castillo de fuegos.
La festividad fue singular por la presencia de una comitiva de Oliena, municipio hermanado. Durante el encuentro de gigantes, se entregó un gigante al municipio sardo como parte de un proyecto intergeneracional e intercultural. El maestro gigantero de Cardona, Toni Mujal, fue el artífice de la figura, que luce vestimenta sarda, proveniente directamente de Cerdeña.
La programación también incluyó una cena popular, conciertos, actividades deportivas y propuestas infantiles. La fiesta concluirá este lunes a las 22h con 'Brises d’Espunyola', que este año se celebrará en el pabellón Francesc Betriu debido a la previsión de lluvia.




