La zona de la Coma de Mur, en el municipio de Coll de Nargó, acoge una nueva actuación de gestión forestal sostenible impulsada por Integra Pirineus. El objetivo principal es doble: reducir significativamente el riesgo de incendios forestales y potenciar la capacidad de resiliencia del bosque ante estos eventos. Esta intervención se llevará a cabo en parajes estratégicos como el Barranc de l’Obaga Negra y los Prats, terrenos de titularidad pública del Ajuntament de Coll de Nargó e integrados dentro de la Xarxa Natura 2000.
El espacio forestal se caracteriza por una elevada densidad de arbolado, principalmente pinares de pino rojo, con entre 800 y 1.200 ejemplares por hectárea. Esta densidad, junto con un sotobosque abundante formado por enebro y boj, genera una gran acumulación de combustible vegetal. A pesar del buen estado de conservación, esta configuración hace que la zona sea altamente vulnerable a los incendios forestales. Para contrarrestar esta vulnerabilidad, se intervendrá sobre una superficie de 6,20 hectáreas para crear espacios más abiertos y resilientes, reduciendo así la continuidad vertical y horizontal del combustible.
Los trabajos se realizarán en varias fases. Inicialmente, se llevará a cabo el desbroce de la maleza con motodesbrozadoras manuales. Posteriormente, se efectuarán claras selectivas de los pinos con motosierras para disminuir su densidad y favorecer el crecimiento del arbolado restante. La madera obtenida será procesada con tractor forestal, mientras que los restos vegetales se eliminarán mediante trituradoras o equipos manuales en zonas de difícil acceso.
Esta metodología no solo busca reducir la cantidad de combustible vegetal, sino también crear áreas abiertas que actúen como cortafuegos naturales y rompan la continuidad del paisaje forestal. La incorporación de materia orgánica al suelo mejorará su fertilidad y favorecerá los procesos ecológicos.
Adicionalmente, el proyecto prevé la recuperación de antiguos espacios de pastoreo actualmente cubiertos por vegetación arbustiva. Esta apertura facilitará el retorno de la actividad ganadera extensiva y servirá de alimento para herbívoros salvajes, contribuyendo al incremento de la biodiversidad de la zona.
Esta iniciativa cuenta con el apoyo de la EASA-European Association of Social Anthropologists, dentro de su objetivo de reducción de la huella de carbono, y ha sido vehiculada a través del Departamento de Antropología de la Universitat de Barcelona. Este apoyo es fundamental para la estrategia de Integra Pirineus de fomentar una gestión forestal sostenible y crear oportunidades laborales para personas en situación de vulnerabilidad.




