El teléfono de emergencias 112 recibió ayer un total de 121 llamadas relacionadas con el temporal que azotó el Pirineo y Prepirineo catalán. Las llamadas se concentraron principalmente en la comarca del Alt Urgell, con 52 avisos, una treintena de los cuales correspondían al municipio de Oliana. También se registraron incidencias en el Pallars Sobirà (17 llamadas) y en el Pallars Jussà (11 llamadas).
La mayoría de los avisos fueron por la caída de árboles, especialmente en la zona del Prepirineo. Según informó el cuerpo de emergencias, no hubo personas heridas a causa del temporal. Las lluvias intensas fueron acompañadas de granizo y rachas de viento muy fuertes, que alcanzaron los 111 km/h en Sant Romà d’Abella y los 110 km/h en el Montsec d’Ares, ambas localidades en el Pallars Jussà. En cuanto a precipitaciones, se acumularon 38,5 mm en 30 minutos en Lac Redon (Vall d’Aran), 36,1 mm en Boí (Alta Ribagorça) y 27,2 mm en la Seu d’Urgell.
El temporal también provocó significativas afectaciones viarias. Se tuvo que cortar la circulación en la C-13 en Llavorsí por la caída de árboles y en la Guingueta d’Àneu por inundaciones. La misma vía sufrió circulación intensa en Rialp por la misma causa. Otras carreteras afectadas fueron la L-500 en la Vall de Boí, la LV-9121 en Llimiana y la N-260 en Isòvol. Además, se produjeron desprendimientos en la N-145 en Valls de Valira.
Finalmente, la circulación de la C-14 fue cortada entre Organyà y Ribera d’Urgellet, en el Alt Urgell, debido a una importante granizada que afectó la vía.




