Aunque una tormenta cayó en la zona este lunes, reduciendo la potencia del fuego, las llamas persisten. El incendio ya ha arrasado 75 hectáreas, cuatro más que el día anterior. Los equipos de emergencia trabajan intensamente para evitar que el fuego se extienda hacia el valle de Boí o el Parque Nacional de Aigüestortes y Estany de Sant Maurici.
Los Bomberos han reiterado la petición a los practicantes de actividades de montaña para que eviten la zona afectada para garantizar la seguridad de los efectivos y la suya propia. Las condiciones meteorológicas inestables y la difícil accesibilidad del terreno, junto con el riesgo de desprendimientos de rocas o troncos encendidos, dificultan la tarea de estabilización del fuego.
Durante la noche, los Bomberos han continuado monitorizando la evolución del incendio y se han mantenido atentos a las previsiones meteorológicas, incluyendo la posibilidad de nuevos frentes para este martes.




