Cambrils acoge a 5.000 personas para ver el eclipse solar total

Un evento astronómico llenó una finca con olivos centenarios, agotando las entradas en minutos y atrayendo visitantes locales e internacionales.

Imagen genérica de un eclipse solar visto desde un campo de olivos.
IA

Imagen genérica de un eclipse solar visto desde un campo de olivos.

Unas 5.000 personas presenciaron el eclipse solar total en Cambrils, reunidas en una finca cercana a la Cooperativa Agrícola, agotando las entradas disponibles.

La finca adyacente a la Cooperativa Agrícola de Cambrils se convirtió ayer en el punto oficial de observación para unas 5.000 personas, entre vecinos y visitantes, que quisieron presenciar el eclipse solar total. Las entradas para el evento se agotaron en cuestión de minutos.
Los asistentes, algunos de los cuales esperaron casi cuatro horas para acceder al recinto, pudieron observar cómo el cielo se oscurecía rodeados de olivos centenarios. El Ayuntamiento organizó un servicio de trenecito lanzadera para facilitar el acceso y varias foodtrucks ofrecieron servicio de alimentación e hidratación.
Muchos cambrilenses acudieron con sillas, neveras y protección solar, preparados para soportar el calor de 32 grados. La ilusión de vivir un momento "emocionante" era palpable entre los congregados. Algunos visitantes, como Zaida Hernández de Tordera, llegaron con antelación para asegurarse un buen sitio, incluso con tiendas de campaña.
Durante la jornada, Juan Yébenes operó el trenecito que conectaba la avenida del Esport con la Cooperativa, transportando pasajeros ilusionados por el evento.
La Cooperativa Agrícola ha lanzado un aceite conmemorativo especial para el eclipse, una edición limitada de 1.000 botellas que ha despertado interés entre coleccionistas, según detalló Fernando Sarasa, director comercial de la cooperativa.
Una vez abierto el recinto a las seis de la tarde, los asistentes buscaron la sombra de los olivos para protegerse del sol mientras esperaban el inicio del fenómeno. Un altavoz anunció que el eclipse sería visible detrás de la montaña de Escornalbou.
Cuando la luna comenzó a "comerse" el sol, se hizo el silencio y surgió la "magia" del evento. "Es como lo imaginaba", comentó Pilar Grau, de Valls, junto a amigas de Huesca y Zaragoza. María Elena Granja, vecina de Alcover, afirmó que "pasar tanto calor vale la pena".