El exsecretario del Ayuntamiento de Reus declaró que la empresa municipal Innova realizaba pagos a Carles Manté por "inercia", sin disponer de la documentación pertinente. Según el testimonio, el contrato inicial firmado con la empresa de Manté, CCM Estrategies, en el año 2007, no fue renovado ni prorrogado durante los años 2008 y 2009.
En la segunda sesión del juicio, el testigo señaló que las contrataciones de Manté y del arquitecto Jorge Batesteza fueron autorizadas por Josep Prat, antiguo director general de Innova. Estas contrataciones estaban vinculadas al asesoramiento para las obras de construcción del Hospital Sant Joan de Reus.
Asimismo, el testigo afirmó que desde la dirección se desaconsejó la ampliación de capital de la empresa Shirota. También admitió que no se tenía un control adecuado sobre las empresas que formaban parte del holding municipal.




