El Ayuntamiento de Reus ya ha sacado a concurso el derribo de la antigua nave del Carrilet, un inmueble municipal que inicialmente estaba destinado a acoger el nuevo Mercado del Carrilet y posteriormente la Casa de la Festa. El proyecto ahora prevé la construcción de 47 pisos de alquiler asequible, enmarcados dentro del Plan 50.000 del Gobierno catalán para ampliar el parque de vivienda protegida.
El derribo, con un presupuesto base de 400.495,79 euros, tendrá un plazo previsto de dos meses. Sin embargo, la intervención es compleja debido a la presencia de amianto en la cubierta de la nave, que lleva muchos años sin uso y presenta signos de deterioro. La empresa adjudicataria deberá estar acreditada para trabajar con amianto y elaborar un plan específico que requerirá autorización de la Generalitat.
La finca, de 1.873 metros cuadrados, situada en el entorno de la calle Balmes y de la Escola Eduard Toda, tiene una previsión de albergar 47 viviendas asequibles. Una parte importante del presupuesto del derribo, 160.198 euros (el 40%), provendrá del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), mientras que el resto será financiado con recursos municipales.
La nave arrastra una historia de cambios de planes. Adquirida por Reus Mobilitat i Serveis a finales de 2022 por 850.000 euros con la idea de trasladar allí el Mercado del Carrilet, el cambio de gobierno hizo replantear el proyecto. El nuevo ejecutivo decidió mantener el mercado en su emplazamiento actual y rehabilitarlo. Posteriormente, la finca pasó al Patrimonio Municipal del Suelo y Vivienda para facilitar su destino a programas públicos de vivienda.
Fuentes municipales destacan el interés estratégico de la finca por su ubicación, que se quiere convertir en un nuevo polo de centralidad e intermodalidad en el sur de la ciudad, conectando con la estación de autobuses y el futuro TramCamp. La alcaldesa, Sandra Guaita, ha apuntado que la vivienda podría combinarse con usos en la planta baja.
El Carrilet se añade a otros solares que Reus ha ofrecido a la Generalitat para el Plan 50.000, incluyendo terrenos en la calle del Ball de Diables (78 viviendas), calle de Vilafortuny (51 viviendas) y la antigua fábrica Pich Aguilera (con previsión de 190 viviendas asequibles).




