Estos puntos, que incluyen tanto zonas verdes como instalaciones municipales, tienen como objetivo principal proteger a la ciudadanía, poniendo especial énfasis en los colectivos más vulnerables como personas mayores, niños o personas con patologías crónicas. No obstante, el acceso es libre para toda la población.
La infraestructura local se divide en espacios exteriores, como parques con gran densidad de sombra, y equipamientos interiores como bibliotecas, centros cívicos o piscinas. Según los datos municipales, una gran parte de la población dispone de uno de estos puntos a menos de 300 metros de su domicilio.
Los espacios interiores habilitados deben cumplir con requisitos de confort, como mantener una temperatura cercana a los 27 grados, garantizar la accesibilidad y ofrecer agua potable gratuita. Esta medida coincide con la alerta activada por la Generalitat de Catalunya mediante el plan PROCICAT.




