El conjunto del Baix Camp encaró el partido de cuartos de final sin presión y con ganas, enfrentándose a un rival de gran entidad. Tras un intenso enfrentamiento, el marcador reflejó un empate a dos goles al final del tiempo reglamentario, pero la suerte desde los penaltis favoreció al equipo portugués.
Los primeros minutos estuvieron dominados por los lisboetas, que impusieron un ritmo alto y generaron peligro ante la portería defendida por Càndid Ballart. En el minuto 5, el Benfica abrió el marcador con un potente disparo de Zé Miranda desde fuera del área, que colocó el balón en la escuadra.
A pesar del gol encajado, los reusenses no desfallecieron y comenzaron a crear ocasiones claras. Una acción polémica en el minuto 15 llevó a una tarjeta roja inicial para Carles Cases, que tras la revisión del videoarbitraje, fue cambiada por una azul, dejando al Reus en inferioridad. El equipo aguantó bien los dos minutos, gracias a un gran trabajo defensivo, y se llegó al descanso con el 1 a 0 favorable a los portugueses.
En la segunda mitad, el Reus continuó con una sólida defensa, resistiendo las embestidas de un Benfica más físico. A ocho minutos del final, Martí Casas aprovechó una falta directa para empatar el partido (1-1). Sin embargo, el Benfica se volvió a adelantar casi inmediatamente con un gol de Gonçalo Pinto. La reacción del Reus fue rápida, y Marc Julià consiguió el 2-2 con un disparo desde fuera del área.
A tres minutos del final, una falta de Diego Rojas dio una directa al Benfica, pero Càndid Ballart detuvo la ejecución de Pau Bargalló, manteniendo el empate. El partido fue a la prórroga, donde el marcador no se movió, gracias a otra intervención decisiva de Ballart ante un lanzamiento de Zé Miranda.
Finalmente, la tanda de penaltis decidió al ganador. Guillem Jansà marcó el primero para el Reus, pero los goles de “Viti” Oliveira y João Rodrigues dieron la victoria al Benfica, que avanza a semifinales. En la otra eliminatoria, el Oporto venció al Liceo por 6 a 2. Este jueves se disputarán los otros dos partidos de cuartos de final, con el Barça enfrentándose al Sporting de Portugal.




