Este nuevo equipo, que depende orgánicamente de la concejalía de Vía Pública, tiene como misión principal actuar como elemento educativo e informativo en el espacio urbano. Los agentes trabajarán habitualmente en parejas, recorriendo los diferentes barrios de la ciudad siguiendo una planificación territorial que busca garantizar una presencia equilibrada y constante.
Las funciones de los agentes incluyen la sensibilización sobre la gestión correcta de los residuos, la recogida de voluminosos, la limpieza de la vía pública y el buen uso de los espacios comunes. Además, el servicio se integra en las políticas de escucha activa del consistorio, permitiendo recoger las inquietudes vecinales y detectar puntos donde se repiten incidencias para planificar mejoras preventivas.
Antes de iniciar su labor, los integrantes han recibido una formación específica en mediación, gestión de conflictos, protocolos de emergencia y atención ciudadana. La plantilla se ha constituido a partir del plan de empleo municipal de este 2026.




