Por segundo verano consecutivo, las instalaciones utilizarán recursos hídricos no potables gracias a la red de distribución puesta en marcha el año pasado. Esta agua ya ha permitido llenar las piscinas y también se usará durante la temporada para compensar las pérdidas por evaporación y mantenimiento. Además, la red también abastece diversos espacios verdes de la ciudad, como el Parc dels Capellans y las zonas ajardinadas de las propias piscinas.
Una vez finalice la temporada de baño, el agua de las piscinas se destinará a la recarga del acuífero vinculado al sistema de la mina del Fortuny, evitando así su vertido a la red de alcantarillado, según ha informado el ayuntamiento.
“"Aprovechar al máximo los recursos hídricos de la zona, utilizándolos con la calidad necesaria y suficiente para cada uso."
“"Las piscinas municipales son un refugio climático para la ciudadanía y esta fórmula permite mantener el servicio a la vez que se reduce el consumo de agua potable."
El uso de agua no potable en Reus no se limita a las piscinas. Actualmente, también se destina a servicios como la limpieza viaria y de alcantarillado, y a usos industriales en el polígono Agro-Reus, mediante una red paralela a la de abastecimiento de agua de boca. Aigües de Reus prevé completar este año una planta de tratamiento para potabilizar parte de esta agua e incorporarla al sistema de abastecimiento de la ciudad si fuera necesario.




