Vecinos de la Selva del Camp se oponen a una nueva industria química

Un grupo vecinal se organiza para frenar la construcción de una planta de producción de aceite pirolítico en el polígono Xalamec, denunciando posibles impactos ambientales.

Imagen genérica de una planta química industrial con chimeneas.
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Imagen genérica de una planta química industrial con chimeneas.

Un colectivo vecinal de la Selva del Camp se ha movilizado para frenar la instalación de una industria química que producirá aceite pirolítico en el polígono Xalamec, a pesar de que la empresa Valogreene Econova ya dispone de los permisos necesarios.

La empresa Valogreene Econova prevé una inversión de 64 millones de euros para construir una planta en el polígono Xalamec, destinada a la producción de aceite pirolítico y carbón a partir de residuos plásticos. El proyecto, que gestionaría 80.000 toneladas anuales, ha obtenido los permisos administrativos y el Ayuntamiento ha facilitado la tramitación, incluyendo una modificación urbanística para agrupar tres parcelas.
Aunque el alcalde, Enric Roberto, ha reconocido que el proyecto no le "gusta" y que inicialmente se habló de "planta de reciclaje", defiende que el Ayuntamiento ha actuado siguiendo los requisitos legales, ya que todas las administraciones han dado el visto bueno. Grupos ecologistas como Ecologistes en Acció y el GEPEC critican la "facilitación" de la tramitación y hablan de "urbanismo a la carta".
Los vecinos afectados, representados por Rubén Guerra, expresan preocupación por el "impacto" de la industria, citando la presencia de benceno en el aceite pirolítico, la emisión de gases contaminantes como óxido de nitrógeno y amoníaco, y el consumo de agua. También alertan del riesgo de contaminación, ruidos, accidentes químicos y vertidos a los acuíferos, comparando la planta con una "incineradora".

"No nos gusta."

Enric Roberto · Alcalde de la Selva del Camp
El grupo municipal Junts per la Selva presentará una moción en el próximo pleno para pedir una consulta popular, aunque estas consultas no son vinculantes. Los vecinos consideran que el modelo industrial representa un "beneficio especulativo" y lamentan la falta de una evaluación de impacto ambiental exhaustiva.