Vandellòs i l'Hospitalet de l'Infant, conocido durante medio siglo por la generación eléctrica nuclear con las centrales de Vandellòs I y II, se prepara para una nueva transformación energética. El objetivo es aprovechar la experiencia acumulada para liderar la transición hacia las energías renovables.
Este es el propósito del Centro de Innovación, Investigación y Formación en Eficiencia y Energías Renovables (CIRFER). Promovido por la Direcció General d'Energia de la Generalitat y gestionado por la empresa municipal IDETSA, el centro pretende convertir la localidad en un referente energético en Cataluña y en el Estado.
El proyecto, que requiere la aprobación definitiva de la Generalitat para la inversión prevista de 6,7 millones de euros, busca atraer empresas, investigadores, financiación europea y crear empleo altamente cualificado. Se concibe como un "centro de país".
El CIRFER se articulará en tres ejes principales: investigación, formación y divulgación. En el ámbito científico, la URV liderará proyectos como el laboratorio PV3C para tecnologías fotovoltaicas y el centro CNR-CiBaMeL para baterías de ion-litio y movilidad eléctrica. También ofrecerá servicios tecnológicos a empresas.
La formación incluirá ciclos de grado medio y superior en electricidad, climatización, eficiencia energética y energías renovables, además de certificados profesionales y formación continua. La previsión es formar inicialmente a más de 500 personas anuales, con el objetivo de superar el millar cuando el centro esté a pleno rendimiento.
La vertiente divulgativa contará con siete showrooms interactivos sobre viviendas eficientes, climatización, movilidad eléctrica y ahorro de agua, entre otros. El edificio, de 2.150 m², será modular, de consumo energético casi nulo (nZEB), con autoconsumo fotovoltaico y diez puntos de recarga para vehículos eléctricos.
La inversión total de 6,74 millones de euros se dividirá en dos fases. La primera (2026-2028) destinará 3,89 millones a la construcción y puesta en marcha de los primeros laboratorios, mientras que la segunda etapa completará el proyecto con 2,84 millones adicionales. La Generalitat aportará el 45% de la financiación, los fondos europeos el 30%, el Ayuntamiento e IDETSA el 15%, y el 10% restante provendrá del sector privado.
La iniciativa responde a la creciente demanda de trabajadores especializados en el sector energético, donde ocho de cada diez empresas tienen dificultades para encontrar personal cualificado. Se prevé que el crecimiento de la energía fotovoltaica supere el 200% entre 2025 y 2030.
Los promotores calculan que el centro alcanzará el equilibrio financiero desde el primer año, con ingresos previstos de 1,07 millones de euros el primer año, aumentando a 1,64 millones en el quinto. Se generarán 14 empleos directos y más de 40 indirectos, captando 2,2 millones en proyectos europeos y generando un retorno social estimado de 2,5 millones anuales.
La puesta en marcha administrativa está prevista para 2026, con la licitación de obras. La construcción se ejecutará durante 2027, y la actividad docente y los primeros laboratorios comenzarán en 2028. La consolidación y plena operatividad se espera a partir de 2029.




