La localidad de Roquetes se prepara para recibir la meta de la 5ª etapa de la Vuelta Ciclista, marcando el regreso de la competición a las Tierras del Ebro después de 27 años. Este evento deportivo de élite llega tras un agosto intenso para el municipio, que ya fue centro de atención durante el eclipse del día 12 gracias al Observatorio del Ebro.
El recorrido de este año, que saldrá de Falset, atravesará varias localidades ebrenses como Móra la Nova, Amposta, Tortosa y Benifallet, antes de llegar a Roquetes entre las 17:20 y las 17:40 horas. Esta etapa, la única en Cataluña, promete imágenes globales de los paisajes del Delta del Ebro, mostrando la biodiversidad de la zona a una audiencia internacional de 190 países.
La carrera incluye retos orográficos como la ascensión al Coll de Som y al Alt de Paüls, que pondrán a prueba a los ciclistas y podrían decidir la etapa, ya sea por un sprint masivo o un ataque en los últimos kilómetros. La presencia de corredores como Wout van Aert o Kaden Groves sugiere un final emocionante.
La llegada a Roquetes, por la avenida del Port de Caro y la avenida de la Val de Safan, consolida el municipio como un "destino ciclista de referencia", sumando esta etapa a la experiencia previa con la Clàssica Terres de l'Ebre y la Volta a Catalunya 2023.
La competición contará con ciclistas de renombre como Tadej Pogačar, Primož Roglič, Richard Carapaz, Mads Pedersen, Enric Mas y Mikel Landa, entre otros, que competirán en un recorrido que comenzó en Mónaco y finalizará en Granada.
Históricamente, las Tierras del Ebro han tenido presencia en La Vuelta, con llegadas a La Sénia (1999, 1993) y La Ràpita (1983), donde se produjo una anécdota célebre con el esprinter Eric Vanderaerden. Tortosa, con etapas desde la primera edición (1935, 1955, 1957, 1961, 1962, 1978), es el municipio con más tradición, recordando la rivalidad entre Federico Martín Bahamontes y Jesús Loroño en 1957.




