El establecimiento operaba sin ningún tipo de licencia administrativa ni cumplía con los protocolos obligatorios para el tratamiento de residuos contaminantes. Para evitar ser detectados, los responsables mantenían las persianas bajadas y estacionaban los vehículos pendientes de reparación en la vía pública, intentando pasar desapercibidos ante los vecinos y las autoridades.
Durante la inspección, los agentes localizaron maquinaria profesional, incluyendo elevadores hidráulicos, compresores y diversas herramientas de precisión. En el interior del local se encontraban cuatro vehículos en proceso de reparación. La investigación ha revelado que los implicados ya habían sido denunciados anteriormente por hechos similares en una pedanía de Tortosa a finales de 2023.
La gestión de los residuos era totalmente inexistente, con la presencia de aceites industriales y disolventes que suponían un riesgo medioambiental grave. Las autoridades han tramitado las denuncias correspondientes por infracciones en seguridad industrial, falta de licencia de actividad y gestión irregular de residuos peligrosos.




