La Plataforma en Defensa del Ebro ha organizado la 25ª edición de la Piraguada, un evento emblemático que ha reunido a aproximadamente 250 participantes. El acto invita a la ciudadanía a recorrer el tramo fluvial entre Xerta y Tortosa en piraguas y kayaks, poniendo de manifiesto la importancia de la conservación del río.
Durante la jornada, se ha subrayado la preocupación por el estado actual del río. Según la portavoz de la organización, Matilde Font, la transparencia del agua, que no es marronácea como sería esperable, indica la proliferación de especies invasoras y un cambio significativo en las condiciones del río durante los últimos 60 años. Esta situación se produce en un momento clave para el debate del Plan Hidrológico de la Cuenca del Ebro y el inicio de la tramitación de la ley de Transición Hídrica de Cataluña.
Los más jóvenes han tenido un papel relevante en esta edición. Alumnos de la Escola Sant Llàtzer fueron los encargados de leer el manifiesto, reivindicando el conocimiento del río para asegurar su supervivencia bajo el lema ‘¡Defender el río es defender nuestra tierra. El río es vida, no a los trasvases!‘.
A principios de mes, la Plataforma en Defensa del Ebro (PDE) ya presentó alegaciones al Plan Hidrológico, solicitando caudales suficientes para el río y el Delta. La entidad reclama cambios en los Esquemas de Temas de Importancia (ETI) y exige el retorno de la dotación de agua al Siurana, la movilización de sedimentos y la protección de la dotación para los regantes del Delta. En total, la PDE y otras 25 organizaciones han presentado dieciocho alegaciones.
La PDE también está trabajando en la Ley de Transición Hídrica de Cataluña, mostrándose frontalmente en contra de posibles trasvases del Ebro a Barcelona. La organización hace un llamamiento a la implicación de la sociedad civil, partidos políticos, instituciones, sindicatos y organizaciones empresariales para garantizar la defensa del territorio.




