L'Ametlla de Mar celebra las Alfombras de Corpus con mosaicos efímeros
La tradición centenaria transforma las calles del municipio con diseños florales y de grava, buscando la continuidad generacional.
Por Laura Cases Badia
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Alfombras de Corpus de colores con elementos naturales y grava teñida en la calle.
L'Ametlla de Mar celebra este fin de semana las tradicionales Alfombras de Corpus, una manifestación cultural que engalana las calles con mosaicos efímeros de colores y simbolismo.
Desde hace casi cuatro décadas, L'Ametlla de Mar vive una de sus tradiciones más queridas: las Alfombras de Corpus. Esta manifestación de cultura popular convierte las calles del casco urbano en un gran mosaico efímero, lleno de colores, formas y simbolismo, atrayendo a miles de visitantes.
Nacida en 1986 a partir de un pequeño altar floral, la tradición ha crecido hasta convertirse en un recorrido ornamental de más de un kilómetro. A pesar de su gran capacidad de atracción, en los últimos años se ha tenido que adaptar a una participación ciudadana más limitada, debido a la falta de relevo generacional. Esto ha obligado a reducir progresivamente el recorrido, aunque este año existe la voluntad de recuperar la totalidad con la colaboración de pubillas, herederos, quintos y quintas.
La participación de los alumnos del Institut Candelera se ha consolidado como una vía para acercar la tradición a las nuevas generaciones y asegurar su continuidad. Las agrupaciones de alfombristas dedican semanas a preparar los diseños y materiales, que se convierten en composiciones artísticas la noche del sábado al domingo.
Antiguamente elaboradas con flores silvestres y elementos vegetales, las alfombras han incorporado nuevos materiales como la grava teñida para mantener la vistosidad. Los trabajos comienzan el sábado por la noche y se alargan hasta la madrugada, para que el domingo por la mañana ya sean visitables.
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"Esta festividad no es solo para los residentes habituales, sino que busca incorporar a los visitantes de fin de semana y a los propietarios de segundas residencias en el día a día y en las tradiciones locales que se han ido forjando a lo largo de los años gracias al legado de generaciones anteriores. El evento aporta un valor añadido al invitar a toda esta gente a agacharse y participar activamente en la confección de las alfombras, haciéndoles sentir partícipes de una fiesta que es, en esencia, un símbolo de unión de pueblo."
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"más allá del resultado estético que se puede admirar el domingo durante el paseo, la experiencia permite a los participantes y espectadores comprender todo el proceso y el gran trabajo que hay detrás de cada creación. Al observar el esfuerzo y lo que cuesta elaborarlas, se genera una satisfacción mucho más profunda al ver la obra finalizada, transformando la contemplación de las alfombras en una experiencia mucho más enriquecedora que la simple comparación visual entre un año y otro."
La jornada culminará el domingo por la tarde con la misa de Corpus a las 18 h y la tradicional procesión, donde los niños y niñas que han hecho la 1ª Comunión recorrerán las calles engalanadas pasando sobre las alfombras, poniendo punto final a unas obras efímeras que forman parte de la memoria colectiva de diversas generaciones de caleros y caleras.