La asamblea local del partido formalizó la decisión en un acto donde la portavoz municipal subrayó la necesidad de unidad interna para lograr una mayoría «sólida e incuestionable».
Roigé criticó la gestión del actual gobierno municipal, formado por ERC, PSC y Movem Tortosa, y enfatizó que las próximas elecciones decidirán el modelo de ciudad para Tortosa. Recordó que Junts per Tortosa fue la fuerza más votada en los comicios anteriores y señaló que la ciudadanía podrá valorar el acuerdo que propició el cambio de gobierno.
La candidata contrapuso el modelo de ciudad de Junts per Tortosa con el del actual ejecutivo, centrándose en cuestiones como la seguridad, el mantenimiento urbano y la política fiscal. Describió la ciudad como situada en una situación «de estancamiento, desidia, pérdida de dinamismo, inseguridad, suciedad y falta de mantenimiento».
Roigé criticó duramente la gestión del ejecutivo municipal, incluyendo a Mar Lleixà y Jordi Jordan, afirmando que «el desgobierno es exactamente el mismo» independientemente de los cargos. Hizo un llamamiento a concentrar el apoyo electoral en Junts per Tortosa para recuperar la alcaldía y el dinamismo de la ciudad y sus cinco pueblos.
La candidata reivindicó la labor del grupo municipal durante los tres años de oposición, asegurando que afrontan el último tramo del mandato «fiscalizando, denunciando y proponiendo». Destacó que el proyecto de Junts per Tortosa quiere integrar sensibilidades diversas y cuenta con equipo, experiencia y un modelo de ciudad claro.
Para concluir, Roigé apeló a la movilización del partido y del electorado, remarcando el carácter transversal de la candidatura y afirmando que «no es un proyecto para unos pocos, es un proyecto para todos los tortosinos y tortosinas».




