Un nuevo informe de ECAS, las Entidades Catalanas de Acción Social, señala que el acceso al padrón municipal continúa siendo un "cuello de botella administrativo" para miles de personas en Cataluña, poniendo de manifiesto una vulneración "extensa y estructural" de las políticas de empadronamiento por parte de los ayuntamientos.
Los datos del sondeo, realizado en 60 municipios, indican que 40 de ellos no empadronan de manera ágil a todo aquel que lo solicita. Se detectan incumplimientos normativos como la negativa a empadronar a personas que no son propietarias o inquilinas, la solicitud de documentación excesiva o retrasos administrativos desmesurados.
El estudio subraya que ninguno de los ayuntamientos analizados facilita el empadronamiento a personas sin techo, en situación de infravivienda o de subarriendo, y en 29 municipios esta posibilidad ni siquiera se ofrece.
El informe identifica cuatro grandes barreras para el empadronamiento: la preparación de documentación con requisitos no previstos por normativa, la dificultad de acceso para personas con brecha digital debido a la digitalización y la cita previa, las inspecciones domiciliarias por parte de la policía local que generan temor entre personas en situación irregular, y la resolución tardía de los expedientes, incumpliendo los plazos legales.
Se destaca la dificultad especial de los subarrendatarios para empadronarse, ya que puede ponerlos en conflicto con quien les alquila la habitación sin autorización de la propiedad. Muchas personas desisten del trámite por temor a perder el alojamiento, a pesar de la necesidad de estar empadronadas para obtener permisos de residencia y trabajo.
El estudio señala que un 42% de las entidades han detectado fraude vinculado al empadronamiento, a menudo cuando los propietarios descubren personas empadronadas sin su conocimiento.
El informe reconoce buenas prácticas en una veintena de municipios, con tramitación ágil, accesible y flexible, y servicios de acogida para familias recién llegadas. En cambio, los municipios con incidencias relevantes suelen tener más de 20.000 habitantes y muchos forman parte del Área Metropolitana de Barcelona.
ECAS recomienda la adopción de protocolos homogéneos para reducir la discrecionalidad administrativa, incluir todas las opciones de empadronamiento por sistema, evitar inspecciones policiales no imprescindibles, cumplir los plazos legales y reforzar la transparencia municipal.




