La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha anunciado que se están llevando a cabo negociaciones con el Govern de Catalunya para la posible integración de dos centros sanitarios de gestión municipal: la Clínica Terres de l'Ebre y el Hospital de la Santa Creu de Jesús de Jesús. El objetivo principal de esta operación es garantizar la "sostenibilidad económica" de los equipamientos, que han registrado "importantes pérdidas económicas" en los últimos ejercicios.
Según Lleixà, esta integración seguiría el modelo ya implementado en el Hospital Comarcal de Móra d'Ebre. La alcaldesa ha destacado que las conversaciones buscan definir un protocolo de colaboración con el CatSalut para asegurar la "calidad y viabilidad económica" de los centros, así como reforzar el "modelo de gestión" y la "coordinación sanitaria" en Terres de l'Ebre, con el Hospital Universitari Verge de la Cinta como principal referencia. Además, se prevé que esta medida ayude a "consolidar servicios, captar y retener profesionales" y dar "más seguridad" a trabajadores y usuarios.
El acuerdo, celebrado por la alcaldesa, incluye un fondo extraordinario con más recursos para los dos centros municipales, lo que permitirá al Govern aprobar los presupuestos. Esta decisión responde a la necesidad de encontrar "soluciones estructurales" para garantizar una sanidad pública "fuerte, de calidad y arraigada en nuestro territorio".
“"Estamos en conversaciones y esperamos definir un protocolo de colaboración con el CatSalut para garantizar la calidad y viabilidad económica de los centros y que debemos acabar con todos los agentes implicados."
Por su parte, la portavoz de Junts per Tortosa, Meritxell Roigé, ha expresado preocupación por las posibles consecuencias de la operación para los profesionales y usuarios, advirtiendo de una "pérdida de control" municipal sobre la gestión de los centros. Roigé ha atribuido la decisión a la "incapacidad del gobierno tripartito de Tortosa para gestionar adecuadamente los centros sanitarios municipales" y ha calificado la integración como una "mala noticia" para el Ayuntamiento y la ciudad.




