Los servicios técnicos de Urbanismo de Tortosa llevan meses trabajando en el seguimiento de un edificio en el casco antiguo, a raíz de los desprendimientos detectados en la fachada y en el interior. Ante la inacción de la propiedad para asumir las tareas de conservación necesarias, el consistorio ha emitido hasta once requerimientos sancionadores.
Técnicos municipales han realizado nuevas inspecciones para evaluar el alcance de los desperfectos, que principalmente afectan al revestimiento exterior y a un fragmento del techo interior. Las primeras valoraciones técnicas no señalan un riesgo inminente para la estabilidad estructural del inmueble, aunque la supervisión continuará abierta.
El gobierno municipal ha defendido que las decisiones tomadas se basan en criterios técnicos y que las actuaciones subsidiarias de urgencia solo se activan cuando existe un peligro directo para la seguridad de las personas. Estas explicaciones llegan tras críticas de Junts per Tortosa sobre la situación del edificio.
El consistorio atribuye la degradación de inmuebles en el casco antiguo a décadas de falta de inversión en rehabilitación. Recuerda que el Plan de Barrios y Villas 2025-2029 prevé una inversión de 25 millones de euros para la rehabilitación y regeneración urbana de la Ciudad histórica.




