El festival internacional de artes escénicas Vertebra Dansa, antes conocido como Deltebre Dansa, inicia una nueva etapa en Tortosa, ciudad donde nació en 2004. Tras 17 años establecido en el delta del Ebro, el proyecto del bailarín y coreógrafo Roberto Olivan regresa a la capital del Baix Ebre, convertido en un referente internacional en formación y espectáculos de danza.
En esta edición, participan 150 bailarines de todo el mundo. El festival se abre por primera vez a las danzas urbanas y mantiene una oferta formativa abierta al público general con 192 inscritos. La gran carpa circense principal se ha instalado frente al teatro auditorio Felip Pedrell, actualmente en obras, que será el escenario principal de los espectáculos y talleres.
Roberto Olivan ha celebrado el regreso a Tortosa, agradeciendo el apoyo institucional, especialmente de los ayuntamientos de Tortosa y Roquetes. Ha destacado que el cambio representa una renovación y una vuelta a casa, reflejando el sueño que tenía para las artes escénicas en las Terres de l'Ebre.
La introducción de las danzas urbanas es una de las novedades destacadas, inspirada por el auge de artistas como Rosalía. El profesorado incluye bailarines que han trabajado con artistas de renombre internacional como Madonna.
Participantes como Ariadna, de Milán, e Isabelle, de Noruega, han expresado su entusiasmo. Ariadna destaca la investigación en danza y los artistas internacionales, mientras que Isabelle valora la comunidad, el buen programa y los profesores, aunque remarca que el espíritu del festival se mantiene igual a pesar del cambio de ubicación.
La alcaldesa de Tortosa, Mar Lleixà, ha subrayado la importancia del festival como dinamizador cultural y la voluntad de convertir la ciudad en un epicentro de la danza. El teniente de alcalde, Jordi Jordan, ha mencionado los espacios históricos que se utilizarán, como la plaza de l'Absis de la Catedral y el Museu de Tortosa, para dar vida a la ciudad.




