La medida implica que las tareas de vigilancia, prevención y rescate que hasta ahora se gestionaban desde este núcleo de Torroella de Montgrí pasarán a depender directamente de la unidad centralizada en Barcelona. Esta decisión ha sido recibida con rechazo por parte de diversos consistorios de la zona, que cuestionan la eficacia del servicio si los efectivos deben desplazarse desde la capital catalana en caso de emergencia.
La alcaldía de Torroella de Montgrí ha formalizado su disconformidad mediante una comunicación oficial dirigida a la dirección del cuerpo policial. Según el consistorio, la presencia de estos especialistas en el puerto de l'Estartit era fundamental por su ubicación estratégica en el centro de la Costa Brava, una zona caracterizada por su compleja orografía de acantilados y calas.
Además de las funciones de salvamento, la unidad desarrollaba una labor de colaboración con los clubes de submarinismo locales, ofreciendo consejos de seguridad y protegiendo el patrimonio marino, incluyendo la vigilancia contra el hurto de coral. El entorno de las Illes Medes concentra una de las actividades recreativas de buceo más elevadas de todo el territorio catalán durante la temporada estival.




