La adicción al juego: el peligro silencioso de los adolescentes

Expertos alertan del auge de las apuestas entre menores, tanto presenciales como online, y la dificultad para detectarlo.

Imagen genérica de un adolescente jugando a apuestas en línea en su teléfono móvil.
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Imagen genérica de un adolescente jugando a apuestas en línea en su teléfono móvil.

La adicción al juego se ha convertido en una preocupación creciente entre los adolescentes, con un aumento significativo de la participación en apuestas presenciales y online, según datos de la encuesta ESTUDES.

La participación de los menores de edad en juegos de apuestas presenciales alcanzó el 17% el año pasado, con una prevalencia mayor en chicos (24,5%) que en chicas (10,2%). En el juego online, el 12% del alumnado participó, elevándose hasta el 19,4% en chicos y al 4,4% en chicas.
Psicólogos como Javier Feliz, director de operaciones de Desconect@, señalan un auge de las apuestas tradicionales entre adolescentes de 12 a 18 años, que a menudo no perciben el riesgo. Isabel Busquet, psicóloga sanitaria de Amalgama7, afirma que dos de cada cuatro adolescentes presentan problemas de juego o de "pantallismo".
Las apuestas deportivas, los juegos de cartas con dinero y la ruleta son los más frecuentes entre los jóvenes. Busquet destaca que las apuestas deportivas online son una "puerta de entrada" a la adicción, percibidas con normalidad por los adolescentes.
Las adicciones comportamentales, como los videojuegos y las apuestas, provocan efectos cerebrales similares a las adicciones con sustancia, según Feliz.
El perfil típico del adolescente adicto al juego es un chico de entre 14 y 17 años, impulsivo, con baja tolerancia a la frustración, que busca dinero fácil y proviene de familias de clase media-alta. El acceso fácil, el anonimato y la publicidad masiva, incluida la de influencers y futbolistas, son factores clave.
Detectar esta adicción es difícil, ya que se reconoce tarde. Se recomienda controlar las cuentas bancarias, los movimientos de dinero y estar atentos a síntomas como insomnio, ansiedad, cambios de humor o aislamiento.
El acceso a las apuestas por parte de menores se consigue a menudo utilizando DNI robados de familiares o amigos mayores de edad, tanto online como en locales presenciales. Las plataformas online no cometen delito si registran un DNI válido.
Los expertos insisten en la necesidad de directrices claras para colegios, familias y centros deportivos, junto con una fuerte prevención y educación para proteger a los jóvenes más vulnerables.