La consellera de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, Sílvia Paneque, ha asegurado que el compromiso del Govern de invertir cerca de 50 millones de euros para modernizar la red de carreteras del Baix Ter se mantiene firme. Esta inversión busca afrontar una profunda transformación en movilidad y transición energética para el territorio en los próximos años.
Paneque ha aclarado que los 21 millones de euros incluidos en el nuevo plan de inversiones del Govern no sustituyen los fondos destinados a la renovación de las carreteras del Baix Ter. La cantidad exacta se aproxima a los 50 millones, y las obras se financiarán de manera plurianual, abordando una red viaria considerada entre las más deterioradas de las comarcas gerundenses, especialmente en cuanto a seguridad y siniestralidad.
Actualmente, ya se están ejecutando actuaciones como las obras en el entorno de Ullà. La consellera ha trasladado a los alcaldes la "tranquilidad" de que, una vez finalizados los proyectos, la red viaria del Baix Ter quedará "totalmente arreglada".
Ante el déficit histórico de transporte público en el Baix Empordà, se invertirán 21 millones de euros para mejorar frecuencias, aumentar la capacidad de los autobuses y reforzar la conexión con los servicios ferroviarios. La renovación de concesiones hasta 2034 también permitirá modernizar la flota de autobuses.
El proyecto del futuro tren-tranvía de las comarcas gerundenses continúa avanzando, con estudios informativos en redacción para definir el trazado definitivo. La consellera no descarta que siga el anillo de las Gavarres para conectar municipios de la Costa Brava, una decisión que dependerá de los estudios de demanda y viabilidad económica.
En cuanto al futuro energético, Paneque ha defendido la aceleración de las energías renovables y ha rebajado la preocupación por el proyecto de eólica marina en el golf de Roses. Se desarrollará la plataforma experimental PlenCat, con tres aerogeneradores flotantes, antes de autorizar ningún parque comercial. Esta plataforma, que funcionará un año y medio, analizará el impacto ambiental y permitirá convertir Cataluña en un referente internacional.
Paneque ha recordado que Cataluña genera solo un 21% de su electricidad con renovables, lejos de la media europea. El Plan TER prevé la incorporación de unos 1.500 megavatios de nueva potencia renovable en el Alt Empordà y el Baix Empordà antes de 2050, priorizando espacios urbanizados y defendiendo la agrivoltaica para compatibilizar agricultura y generación energética.




