El plan, con un presupuesto de 865.361,72 euros, se centra en la retirada de los edificios auxiliares y el canal de Sentmenat, pero su ejecución no es inminente. El primer paso será la tramitación de los bienes y derechos afectados, incluyendo ocupaciones temporales para acceder al canal y preparar el terreno para un futuro desmantelamiento.
Esta actuación no afecta a la presa principal, sobre la cual todavía no hay una decisión cerrada. Cualquier intervención sobre la estructura requeriría previamente estudios de inundabilidad y análisis de afecciones a servicios existentes. El proyecto aprobado pone fin al conjunto auxiliar de una infraestructura que se concibió para ampliar el regadío del Baix Ter, pero que nunca alcanzó su objetivo.
La tramitación implica una ocupación temporal de 27.666 metros cuadrados, sin prever expropiaciones definitivas. La valoración inicial de estos bienes y derechos se estima en 60.965,96 euros, una cifra que podría variar. Este trámite es esencial para garantizar el acceso seguro a la zona y poder ejecutar la retirada de los elementos obsoletos.
Los seis edificios anexos, construidos en 1970, alojaban ingenieros y técnicos. Con el tiempo quedaron vacíos y hoy presentan un mal estado. El proyecto prevé la retirada de estas viviendas, almacén, edificio SICAT, depósito de agua, alumbrado, líneas de servicio, pozo y fosa séptica. La estación transformadora se mantendrá operativa.
También se incluye el canal de riego. El de la margen izquierda llega hasta el rec del Molí, pero tampoco entró en servicio. Esta actuación no afecta al regadío histórico del Baix Ter, sino a una pieza que quedó al margen del sistema.
La presa de Colomers, construida entre 1964 y 1967, tenía una longitud de unos 103 metros y una altura de seis metros. Debía derivar agua para ampliar el regadío, pero las condiciones del terreno, muy permeable, impidieron que fuera operativa. La presa permanece en el río sin el uso previsto, mientras que la presa histórica y el rec del Molí continúan funcionando.
La ACA ha valorado escenarios futuros como la retirada de compuertas o el rebaje del azud, pero estas decisiones no forman parte de la obra aprobada ahora y requerirían nuevos estudios. El ámbito del proyecto toca las Riberes del Baix Ter, incluidas en la Red Natura 2000. Si se ejecuta, se prevé retirar vegetación invasora y plantar especies de ribera.
La resolución llega tras un periodo de información pública sin alegaciones. Se abre ahora el trámite para retirar el rastro más visible de una presa que nunca llegó a funcionar.




