L'Ametlla de Mar y Palamós planifican el 10º aniversario de su hermanamiento

Los alcaldes se reúnen para diseñar actividades culturales, gastronómicas y festivas para 2027, reforzando los lazos históricos entre las dos villas marineras.

Imagen genérica de dos ayuntamientos costeros simbolizando la hermandad.
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Imagen genérica de dos ayuntamientos costeros simbolizando la hermandad.

Los alcaldes de L'Ametlla de Mar y Palamós se han reunido para comenzar a planificar las actividades del 10º aniversario de su hermanamiento, que se celebrará en 2027.

El objetivo principal del encuentro, celebrado el pasado miércoles 29 de julio, ha sido empezar a perfilar las propuestas de actividades que se llevarán a cabo los próximos meses y, especialmente, el año que viene, coincidiendo con el décimo aniversario del pacto de hermanamiento firmado en 2017. Esta dinámica refuerza la relación histórica entre los dos municipios costeros, marcada por fuertes vínculos familiares, culturales y sociales.
Los alcaldes destacan la importancia de impulsar actividades que impliquen a las entidades de ambos municipios, promoviendo aspectos culturales, patrimoniales, gastronómicos, deportivos y festivos. Se busca fomentar la participación y el contacto entre las sociedades de L'Ametlla de Mar y Palamós, con una atención especial para los segmentos de jóvenes y mayores.
Tras esta reunión inicial, se prevén nuevos encuentros con la participación de técnicos y concejales municipales para concretar las propuestas y establecer un calendario definitivo para las actividades de hermanamiento previstas para 2027.
La condición de villas costeras con una destacada actividad pesquera ha sido un motor histórico para la relación entre los dos municipios. Durante la primera mitad del siglo XX, varias familias de pescadores de L'Ametlla de Mar emigraron hacia Palamós, creando una comunidad que actualmente ya supera la cuarta generación y que conforma una parte importante del sector pesquero palamosino.
Los contactos institucionales se remontan a principios de 1975, cuando se otorgó el nombre de Palamós a una calle de L'Ametlla de Mar. En verano del mismo año, se materializó la reciprocidad con la denominación de una vía de Palamós con el nombre del municipio tarraconense, concretamente la calle que une la plaza de la Catifa y el faro.