El dispositivo de extinción, formado por unos 500 efectivos entre Bombers de la Generalitat y la Unidad Militar de Emergencias, centra sus esfuerzos en estabilizar el flanco derecho del fuego. La zona del Puig de les Arques presenta dificultades de acceso, lo que obliga a priorizar el uso de medios aéreos para lanzar agua y retardante sobre la vegetación.
Las llamas han llegado durante la noche a algunas estructuras del municipio de Calonge, afectando a la masía de Can Marcó y a varios jardines en urbanizaciones como Mas Ambros y Les Cabanyes. A pesar de los daños materiales, no se han registrado heridos, más allá de lesiones leves en cuatro bomberos que ya se han reincorporado a las labores.
El confinamiento afecta a aproximadamente 12.000 personas en localidades como Calonge i Sant Antoni, Castell d'Aro, Platja d'Aro i s'Agaró, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní de l'Heura, Forallac, La Bisbal d'Empordà, Llagostera y Santa Cristina d'Aro. Las autoridades insisten en evitar desplazamientos para garantizar la seguridad.




