Alejandro Fernández se encuentra en una posición sólida para superar el mandato de Alícia Sánchez-Camacho como líder del PP catalán con más años en el cargo. Aunque su influencia política directa en la acción de gobierno en Cataluña es limitada, su continuidad al frente del partido parece asegurada, a diferencia de otros expresidentes populares que tuvieron un impacto más significativo.
El próximo congreso del partido, que se celebra este sábado, definirá la nueva secretaría general, con Santi Rodríguez como posible relevo. Las últimas jornadas han estado marcadas por debates internos sobre la configuración de la dirección, incluyendo posibles cambios en la portavoz parlamentaria. El escenario planteado inicialmente por Fernández, con Lorena Roldán como nueva portavoz, ha encontrado resistencias, abriendo la puerta a alternativas como la de David Solé como secretario general y Juan Fernández manteniendo la portavocía.
La trayectoria reciente de Fernández ha estado marcada por un pulso con la dirección estatal, especialmente con Alberto Núñez Feijóo, rechazando pactos con Junts y reclamando autonomía para el PP catalán. A pesar de estas tensiones, Feijóo acabó presentándolo como candidato a los comicios catalanes y, en los últimos meses, las relaciones se han suavizado, facilitando su continuidad al frente del partido.
La dirección del PP catalán ha experimentado numerosas bajas desde el nombramiento de Fernández en 2018. Cambios en la ejecutiva, destituciones y dimisiones han marcado la composición del partido. La incorporación de Santi Rodríguez como secretario general tras las elecciones de 2021 buscó poner orden, aunque también se han producido salidas relevantes como la de Marcos Sánchez por un escándalo de facturas.




