Cataluña se anticipa a los incendios con una estrategia forestal renovada

El Govern apuesta por la gestión del bosque y la creación de franjas de protección para hacer frente a los 'megaincendios' ante un verano de alto riesgo.

Imagen genérica de un bosque con riesgo de incendio en Cataluña.
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Imagen genérica de un bosque con riesgo de incendio en Cataluña.

Cataluña intensifica las medidas de gestión forestal para prevenir incendios, con el objetivo de reducir el riesgo ante las previsiones de altas temperaturas y sequía.

En 2026 ya se han quemado más de 3.500 hectáreas en Cataluña, y con la llegada del verano y las altas temperaturas, el riesgo de incendios forestales se incrementa significativamente. Solo entre el 1 y el 8 de julio se han registrado 345 incendios, y muchas de las estrategias de mitigación aún no están operativas.
El director general de Boscos i Gestió del Medi, Jaume Minguell, ha admitido la necesidad de acelerar las acciones de gestión forestal. Esto incluye la creación de campos de cultivo, cortafuegos alrededor de urbanizaciones, la limpieza de sotobosque y el uso de especies arbóreas menos propensas a la propagación del fuego. Desde 2018, se han retirado 23.000 metros cúbicos de madera de pino y se ha aumentado la presencia de alcornocales, considerados "más defendibles" en caso de incendio. El objetivo es poder estabilizar los llamados "megaincendios" o incendios de sexta generación.
La directora general de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamentos, Tamara Garcia, ha destacado cómo la gestión previa del bosque limitó el incendio de Sant Andreu de la Barca a 4,3 hectáreas. La limpieza del bosque redujo la intensidad de las llamas, evitando que el fuego alcanzara una línea de 300 metros de viviendas y la consiguiente necesidad de desviar recursos. "Lo que más nos preocupa siempre es que el fuego entre dentro de un núcleo urbano", ha subrayado Garcia, priorizando la protección de las personas.
La estrategia catalana hasta 2033 se basa en tres pilares: franjas de protección, perímetros de protección prioritaria y ejes de contención. Según Minguell, la experiencia reciente con la simultaneidad de incendios confirma la eficacia del plan.
Las franjas de protección son cortafuegos de un mínimo de 25 metros alrededor de urbanizaciones. Su ejecución y mantenimiento es responsabilidad de los propietarios y ayuntamientos, con ayudas gubernamentales de 15 millones de euros anuales. Se prevé que en 2027 se hayan ejecutado 3.000 hectáreas de estas franjas.
Los perímetros de protección prioritaria abarcan 34 zonas de alto riesgo. El Govern busca consolidarlos, con el objetivo de que estén operativos en dos años, mediante infraestructuras como caminos y puntos de agua para los cuerpos de emergencias.
Los ejes de contención, presentados el pasado mayo, buscan reducir la propagación de grandes incendios entre macizos. Se ha licitado el 36,4% de las 2.300 hectáreas previstas, con un coste de 3,7 millones de euros. Obras en ejes como Girona – Celrà o Martorell están temporalmente paradas por alto riesgo. Los 14 ejes previstos se completarán en 2033 con un coste total de 131,8 millones de euros.