Según fuentes de la defensa, el hijo del fundador de Mango realizó hasta siete llamadas a los servicios de emergencia y varias comunicaciones a la pareja de su padre para informar de la caída, que tuvo lugar el 14 de diciembre de 2024. Estas llamadas se prolongaron hasta las 13.13 horas.
En las conversaciones con el 112, el hijo del fundador de Mango expresó su angustia, pidiendo ayuda urgentemente: "ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien". Explicó que no veía a su padre y que no respondía, mientras una operadora lo derivaba a los bomberos y posteriormente hablaba con una enfermera del SEM.
“"Es que no lo veo, y no lo veo y no me responde, ha caído por un barranco"
La defensa remarca que las llamadas se hicieron de forma "insistente" y en un estado de "desesperación", recordando que el contenido de estas conversaciones forma parte de la investigación judicial. La jueza de Martorell, que investiga la muerte, estimó que la caída se produjo entre las 12.28:20 y las 12.28:26, y que la primera llamada de Jonathan Andic al 112 fue a las 12.36:24 horas.
La defensa considera que la investigación policial se enfoca excesivamente en los primeros minutos sin llamadas registradas, sin tener en cuenta el impacto traumático de un suceso así en un individuo. También señalan que el hijo del fundador quiso bajar por el barranco, pero fue impedido por dos excursionistas que llegaron al lugar y le auxiliaron.
La jueza también señaló que, en una llamada posterior con una enfermera del SEM, el hijo del fundador modificó la versión inicial, manifestando que iba avanzando y de repente oyó ruido de piedras y vio cómo su padre caía. Los dos excursionistas que atendieron inicialmente al hijo serán citados a declarar como testigos.




