La compañía automovilística catalana Seat ha experimentado un notable crecimiento en el primer semestre del año, triplicando su beneficio operativo hasta los 122 millones de euros. Este resultado contrasta con la situación de su matriz, el grupo alemán Volkswagen, que se enfrenta a posibles recortes de plantilla.
En concreto, los beneficios de Seat aumentaron en 84 millones de euros respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se registraron 38 millones, representando un incremento del 221%. Esta mejora se atribuye principalmente al éxito de la marca Cupra y a la exención de los aranceles adicionales de la Unión Europea para el Cupra Tavascan, fabricado en China. Los ingresos de Seat ascendieron a 7.700 millones de euros, un 1,3% más que el año anterior.
En paralelo, el Grupo Volkswagen vio caer sus beneficios un 30,7% en la primera mitad del año, situándose en 3.103 millones de euros. La compañía alemana atribuyó esta caída a un "entorno de mercado complicado", aunque sus ingresos se mantuvieron estables, con una ligera reducción del 0,2% hasta facturar 158.192 millones de euros.
El impulso de la marca Cupra ha sido clave para los buenos resultados de Seat. El lanzamiento del Cupra Raval en abril duplicó las previsiones de pedidos, convirtiéndose en el modelo más exitoso y provocando un aumento del 85% en los pedidos de vehículos 100% eléctricos de la marca. Entre enero y junio, Cupra entregó 170.100 vehículos, su mejor semestre histórico.
Actualmente, el Grupo Volkswagen está inmerso en negociaciones para un nuevo plan de reestructuración que prevé reducir su oferta de modelos hasta un 50% y la producción en un 25%. Según informaciones del medio alemán Manager Magazin, el plan podría implicar el recorte de hasta 100.000 puestos de trabajo a escala global en los próximos cinco años.




