El cielo catalán se iluminó brevemente esta noche debido a la presencia de un superbólido. La bola de fuego, resultado de la fragmentación de una roca a hipervelocidad al entrar en la atmósfera terrestre, fue detectada alrededor de las 2:30 horas. Fuentes de la red de Investigación de Bólidos y Meteoritos (SPMN), coordinada por el Institut de Ciències de l’Espai (CSIC-IEEC), confirmaron el evento.
Según Josep M. Trigo i Rodríguez, investigador científico del ICE-CSIC, un bólido es el fenómeno luminoso causado por la ablación de una roca proveniente del espacio interplanetario. La diferencia con un meteorito radica en si la roca llega a la superficie terrestre tras sobrevivir a la entrada atmosférica.
Estos fragmentos, conocidos como meteoroides, se desplazan a velocidades extremas. Cuando la Tierra los intercepta, la interacción con la atmósfera genera un rastro luminoso denominado meteoro. Los meteoros más brillantes reciben el nombre de bólidos, y su estudio permite reconstruir trayectorias y localizar posibles caídas de meteoritos.
El superbólido de este jueves fue captado por una decena de estaciones de videodetención en Cataluña y Valencia, incluyendo puntos como Pic Bartolo, Breda-Girona, Catarroja-València, Esparreguera, Folgueroles, Gavà-Colomeres, el Observatori del Montsec, el Observatori de Pujalt, Sant Fost de Campsentelles, Sant Mateu y Vallirana. También fue registrado por la estación francesa FRIPON de Marsella.
El doctor Trigo i Rodríguez detalló que la velocidad de entrada en la atmósfera fue de aproximadamente 140.000 kilómetros por hora. Este tipo de evento luminoso, clasificado como superbólido, es poco frecuente y puede ser visible solo unas cuantas veces al año en la península Ibérica.
La Red de Investigación de Bólidos y Meteoritos, con más de 30 años de historia, es un proyecto de ciencia ciudadana que ha permitido recuperar tres meteoritos. Según Trigo, antes de su labor, hacía 57 años que no se recuperaba ninguno en la región.




